Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web


 

F. Javier Limpias Ch.

Carlos D. Mesa (¿lo reconocen?) escribió, en su libro Historia de Bolivia, que "el federalismo fue una bandera coyuntural mediante la cual se inflamó el sentimiento regionalista del poderoso departamento de La Paz para justificar la rebelión". De igual forma, Enrique Finot escribió, en su obra Nueva Historia de Bolivia, que "la idea federal era un señuelo y un recurso de circunstancias".
La rebelión aludida, la supuesta guerra federal, fue ni más ni menos una guerra civil (así la denomina Finot), que se llevó a cabo entre los años 1898 y 1899, con la única intención de trasladar la sede de gobierno desde Sucre a la ciudad de La Paz.
No le importó a la elite paceña de entonces, desconocer una ley de la república, la famosa 'ley de radicatoria', que obligaba al Poder Ejecutivo residir permanentemente en la capital, la ciudad de Sucre. No les importó a los paceños conformar, en un mitin reunido en la plaza de armas paceña, una junta de gobierno rebelde integrada por el coronel José M. Pando (1), Macario Pinilla y Serapio Reyes Ortiz, el segundo, ex ministro, y el tercero, prefecto, ambos traicionando al presidente constitucional de entonces.
No tuvieron empacho los revolucionarios paceños levantarse en armas contra un gobierno legítimamente constituido, el de Severo Fernández Alonso, con la única finalidad de establecer como sede de gobierno a La Paz, convertida en ese momento como la ciudad más populosa y la más importante en términos económicos del país (2).
No dudó la elite paceña en incluir a los indios aimaras en su lucha por el poder, pactando con su líder, el famoso y temible Pablo Zárate Willka (3). Dicho pacto tuvo un propósito y una consecuencia fundamentales en nuestra historia. El propósito era usar de carne de cañón a los indios, ya que fueron utilizados como escudo en contra de las fuerzas constitucionales, además que sus constantes cercos y bloqueos acabaron con dicho ejército. La consecuencia del pacto fue que, una vez acabada la revolución, los paceños caen en cuenta lo poderoso y peligroso que se había convertido Zárate Willka, por lo tanto deciden tomarlo preso y ajusticiarlo (4), dejando huérfano al movimiento indígena.
Por último, no le importó a la elite paceña olvidarse olímpicamente de los postulados federalistas una vez acabada la guerra civil, controlando así a su antojo un Estado centralista por más de cien años (5).
Lo que no entiendo cómo es que a los cruceños, los paceños nos tilden de regionalistas y conspiradores, cuando fueron ellos quienes 'inflamados de regionalismo' se inventaron una guerra (¡hace más de cien años!!!) conspirando contra un gobierno legalmente constituido. No entiendo cómo es que la elite paceña de la actualidad, tenga el descaro de criticar recurrentemente el pedido cruceño de autonomía. Un pedido que se está haciendo de forma legal y legítima, sin acudir a ninguna clase de subterfugios. Un pedido que se hace de cara al pueblo, con manifestaciones de adhesión multitudinarias y con propuestas serias y posibles. Un pedido que se ha convertido en una necesidad, pues si no se logra vendrán días muchos más complicados que los de aquella falsa guerra (6).

******************************************************************************
ACLARACIONES
(1) El General Pando cuando representaba a Chuquisaca como Senador, traicionó a ese departamento y también engañó al Presidente Fernández Alonso, pues le hizo creer que viajaba a la ciudad de La Paz para apaciguar a los revoltosos. “Cría cuervos y te sacarán los ojos”: Pando, Pinilla y Reyes. Buena pandilla.
(2) Potosí no estaba atrás en riqueza y aportes al estado con relación a La Paz. Y durante toda la colonia sostuvo los territorios que abarcaron los virreinatos de Lima y Buenos Aires, y lo mismo siguió haciendo durante la república, fiel cumplidora con sus contribuciones al Estado centralista, y con todo lo que tenía, nunca reclamó por aportar excesivamente como siempre lo hizo La Paz. Potosí siempre fue la más boliviana de todas las ciudades, y todas ellas deben seguir su ejemplo. Y, con el centralismo absorbente, ¿hoy qué tiene esta ciudad que lo dio todo?
(3) Carmen Guarachi, esposa del General Pando, era una cacica aimara, y fue ella la que pactó con Zárate Villca a pedido del cobarde de su esposo; Pando no se atrevía a enfrentarse con fuerzas iguales. El cacique acosó con cerca de 20.000 indígenas al ejército que defendía la Constitución Política.
(4) Pando también traicionó al cacique que le dio el gobierno anticonstitucional.
(5) Sin ningún derecho que la asista, pues ese honor le otorgó por votación unánime de los
Representantes nacionales a la Asamblea General Constituyente, incluidos los diez paceños, en la
Sesión del 10 de Julio de 1839, a la ciudad de Sucre. ¿Qué Asamblea le concedió esa potestad a la
ciudad de La Paz por unanimidad para que usufructúe de la Sede de Gobierno y del Congreso durante tanto tiempo?, ¿continuarán rompiendo indefinidamente las leyes que no les convienen por soberbia y mezquindad, y además, por su absoluto desprecio al resto de la República porque no aceptan las decisiones tomadas por el pueblo en 1839?
(6) Buscaban cualquier motivo para justificarla al ver que en la Asamblea General Constituyente de 1898, no les complacieron sus antojos. Incluso para presionar al Estado mostraron sus deseos de anexarse al Perú, o en su caso, independencia o autonomía (opción que hoy le rechazan al oriente y a otros departamentos que quieren liberarse del centralismo absorbente, pues no quieren sufrir lo que vivió y vive Potosí), y por último, apelaron a la federalización como bandera. Ya en 1863 cuando su candidato a la Presidencia, Pérez, perdió ante su contendor Achá, le hicieron su revolución porque tampoco los contentaron, y clamaron por la independencia o anexión al Perú. Ya el Mariscal Santa Cruz deseaba anexar al departamento de La Paz al Perú. ¿De qué separatismo acusan a Santa Cruz?

Las “Aclaraciones” las hizo Sergio Villa U.
Ver en: http://sucrecapitalidadplena.blogspot.com/, también hay otros artículos relativos a nuestra historia, esa historia sin mentiras.

***************************************************************************
SEPARATISMO PACEÑO
En su obra “La plebe en acción”, don Alcides Arguedas, refiriéndose a una supuesta actitud adversa sucrense hacia los paceños, comenta: “Si desde los albores de la independencia el pueblo de La Paz hubiese empleado la totalidad de sus rentas en satisfacer sus propias necesidades, ya habría alcanzado positivos progresos materiales y morales y no sería, como era ahora, visto con desdén y menosprecio (1).
En la página subsiguiente transcribe un pasaje del periódico “El Prisma” (no indica la fecha):
“Subyugar La Paz – agregaba el periódico – quitarle el orgullo, azotarla, apedrearla y apalearla, he aquí lo que se quiere, y he aquí lo que no quieren conocer los paceños…” (2), más adelante y en la misma página Nº. 47, copia otro fragmento del periódico “La Época” (tampoco menciona la fecha), y él comenta el artículo diciendo: “… llevaba su consciencia hasta preferir la disolución de la nacionalidad antes que consentir en el triunfo de los del Sur”: (La Época): “Es preciso confesar y no dudarlo: los pérfidos sucrenses, si nos vencen, no solamente nos azotarán, si también nos crucificarán (2), nos robarán (3), despotizarán y harán de nosotros y de nuestros bienes lo que su barbaridad, odio y rapacidad les sugiera” (4)……… “En una palabra, debe desaparecer Sucre o sepultarse eternamente La Paz bajo sus gloriosas ruinas, cual otra Sagunto y Numancia. Si esto no es posible, debemos castigar la crueldad y corrupción de esos bandidos (5) haciendo capital a Cochabamba, pueblo céntrico, valiente, industrioso, ilustrado y al que nos ligan vínculos de fraternidad, comercio, etc., etc…. Mas si no se puede realizar los dos remedios anteriores, y es derrotado el ejército del Norte, basta ya de pertenecer a la República a que pertenece el pueblo de Sucre (6). No necesitamos del Sud: bastante seremos Cochabamba, Oruro y La Paz: entre bárbaros del norte (7) haremos nuestra felicidad; y que hagan los sabios y muy humanos del Sud la suya. Y si Cochabamba y Oruro no quisieran abrazar nuestro partido, aún nos queda otro remedio: borrar para siempre el nombre de bolivianos (8), que nos ha causado y causa la dependencia y servidumbre chuquisaqueña…” (9) y (10).

(1) Ya lo comenté antes en las “Aclaraciones”, Potosí lo dio todo a Bolivia, y no dijo nunca nada, qué “mal ejemplo” para los paceños.
(2) ¡Santo Dios, qué crueles son los chuquisaqueños!
(3) “El ladrón cree que todos son de su condición”.
(4) El salvajismo chuquisaqueño se hace patente, según esa versión.
(5) Ahora los crueles son los paceños.
(6) ¡Qué odio a los chuquisaqueños! (y todavía dicen que los chuquisaqueños los odian), y por eso buscarán su independencia y separatismo de todo el departamento.
(7) ¿Reconocen su soberbia y mezquindad?
(8) ¡Separatismo total! ¿Y por qué dicen que Santa Cruz es la separatista si solamente pide autonomía?, y no está amenazando con anexarse al Brasil, como los norteños lo hacen abiertamente al Perú.
(9) Desde 1899, ¿qué departamento de Bolivia “ha causado y causa la dependencia y servidumbre de toda la nación”, con el beneficio correspondiente que le otorga el centralismo?, la respuesta es obvia.
(10) En gran parte de los artículos publicados en los periódicos “El Prisma” y “La Época”, acusan a Chuquisaca como a la enemiga de La Paz, situación que no es cierta. Siempre fue la ciudad de La Paz la que fue hostil porque nunca les hizo gracia que fuera La Plata la Primera ciudad fundada en estos territorios, Primera y única Sede de la Audiencia de Charcas, Primera ciudad Capital de la Audiencia, Primera Sede del Arzobispado Metropolitano en el territorio de Charcas, Primera ciudad que en la Audiencia se fundó un Arzobispado en territorios tan extensos, Primera ciudad desde donde se administró la economía desde Buenos Aires hasta el Cuzco, y aquí se fundó la Primera Universidad más importante que tuvo la Audiencia de Charcas, también en La Plata se dio el Primer Grito Libertario de toda la colonia española, y como era de esperar, fue la Primera en dar el ejemplo con su levantamiento en Mayo de 1809, y en propagar su revolución desde Buenos Aires hasta Sultepec y Dolores en México, luego fue la Primera y única ciudad donde se firmó el Acta de nuestra Independencia, y aquí se reunió por Primera vez una Asamblea independentista en el Alto Perú, y también en Chuquisaca se administró por Primera vez la Nación ya independiente, aquí residió el Primer Presidente de Bolivia, y como no podía ser en otro lugar, aquí por Primera vez se firmó y confeccionó el Acta Fundamental de la Nación, también fue y es la Primera ciudad Capital de Bolivia y Primera Sede de los Poderes del Estado.
En los territorios de la Intendencia de La Plata se fundó Tarija, y se creó la Provincia Cordillera,
y en los de Chuquisaca se fundó Oruro, y luego se cercenaron de este Departamento territorios que pasaron a los departamentos de Santa Cruz y Tarija. ¿Acaso nadie recuerda el trato que le dio y da la ciudad de La Paz a la ciudad que fue cuna de la libertad?, ¿alguien puede explicar por qué las autoridades y los historiadores paceños vilipendian permanentemente a la revolución de Mayo?, ¿por qué uno de sus historiadores (Manuel María Pinto) difamó con expresiones despectivas y ofensivas a los héroes nacionales que intervinieron en la revolución de Mayo, Arenales y los hermanos Zudáñez, solamente por haber estado ellos entre los principales complotados y propulsores del envío de emisarios a La Paz y muchas otras ciudades coloniales para soliviantarlos? Antes que se mutile el territorio del departamento de Chuquisaca en beneficio de los departamentos vecinos, ¿por qué los diputados y senadores paceños apoyaron a estos departamentos con su voto para que se cercene a Chuquisaca?, ¿nunca leyeron los libros de historia escritos por los señores José Rosendo Gutiérrez, Luís F. Jemio, José Vicente Ochoa, Manuel María Pinto (h), José María Baldivia Galdo, Juan Reyes Aramayo y la Sra. Genoveva Loza Balsa?, en la mayoría de sus páginas lo único que hacen es agredir al 25 de Mayo de 1809 tratando de descalificarla como la fecha magna de América, y lo hacen sin pruebas documentales que justifiquen semejante despropósito, y nada menos que con el único objetivo de realzar a la del 16 de Julio de 1809 para mostrarla como la “primera revolución”. ¿Las autoridades e historiadores chuquisaqueños desprestigiaron alguna vez de esa manera al 16 de Julio de 1809?, desde luego que no, pues lo único que hacen es corregir los muchos errores cometidos en sus hipótesis indocumentadas de sus autoridades e historiadores del norte.
Y ahora sólo caben un par de preguntas, ¿quién es el enemigo de quien?, y ¿quién ofende a quien?

Nota:- Me tomo la libertad de transcribir un comentario que llegó a mi correo:
“Que cuando Santa Cruz habla de autonomía o alguien enfurecido manifiesta su descontento por el centralismo que no deja cargo en el país por no adueñarse, y favorecerse de los privilegios que descaradamente se benefician, desde La Paz, se lo acusan de separatista por no ser obsecuente, sin embargo en la historia de este País no hubo departamento que más haya manifestado su deseo de independencia o de pertenecer al Perú que el departamento de La Paz, la última vez sucedió hacen algunos meses, tres provincias del Norte de ese departamento manifestaron que si no escuchaban sus requerimientos se anexarían al Perú (1) y el gobierno escuchó su requerimiento y no critico la amenaza, sin embargo, de haber sido Santa Cruz los estuvieran procesando por traición a la patria.”

(1) Pregunto: ¿No fue en esas provincias que hicieron flamear la bandera peruana?